caleidoscopio       


Un minuto de silencio
Miguel de Asén


Un minuto de silencio

Un minuto de silencio,
Y los pájaros entonaban elegías.

Un torrente de lágrimas,
Y los pájaros desgranaban elegías.

Un eco de sirenas,
Y los pájaros escanciaban elegías.

Un seco y hondo malestar,
Y los pájaros componían elegías.

El pesar de la pena negra,
Y los pájaros entonaban elegías.

El horror de vidas truncadas,
Y los pájaros desgranaban elegías.

Mil conciencias en silencio,
Y los pájaros escanciaban elegías.

Mil víctimas que no hablan,
Y los pájaros componían elegías.




Muere un pueblo

Muere quien iba a trabajar,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere quien iba a estudiar,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere quien llevaba a sus hijos a la guardería,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere el emigrante que intentaba progresar,
Por la mano asesina
De quien no tienen conciencia.
Muere el siervo de la gleba,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere el intelectual,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere el apolítico,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere el pacifista,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere el que busca un ideal,
Por la mano asesina,
De quien no tiene conciencia.
Muere quien tenía una esperanza,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere quien buscaba como pagar su hipoteca,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Muere quien ahorraba para el veraneo,
Por la mano asesina
De quien no tiene conciencia.
Hoy muere quien ya
No podrá más decir,
Explícame tu pensamiento.



Miguel de Asén
Madrid, España.

marzo
2004