renglones torccaleidoscopio     


Dos poemas
Patricio Romana Bárcena Molina



Añoranza

De pronto vuelve a mí el deseo,
ese deseo al que te aferrabas como la única vinculación entre nosotros,
un deseo lacerante que me impedía pronunciar palabras
pues tus labios presionando los míos las hacían retroceder lentamente
hasta desmembrar cada uno de sus símbolos.

Fue entonces cuando cayó el telón de la afinidad entre los espíritus.
Y apareció el lenguaje de las manos, y hablamos largas horas en silencio.

Qué lástima que estés tan lejos…Ya no podrá alegrarte mi confesión tardía.

Y no hay verdad más cierta, que arde en mí ese deseo
con la misma intensidad que aparecía aquellas noches bajo la luz de la luna.



Si todavía me quieres

Mi alma presentía que todo acabaría,

pero… quise desafiar la ley de la gravedad.

Tus labios no volvieron mis ojos a cerrar,

las noches en silencio se hicieron de palabras,

vencieron los acuerdos a toda adversidad.

Sonaron las monedas en tu bolsa vacía

y compraste con ellas nuestra tranquilidad.

Cesó la incertidumbre,

pusiste cetro y trono a la comodidad.

¡Así no te quería!…¡Así no te pensaba!

Los problemas resueltos cambiaron tu verdad.

Ya no me necesitas…

Yo soy amiga eterna de la inseguridad,

me gusta el sufrimiento y  la lucha cotidiana.

Tener las manos llenas me impide trabajar.

Cumpliste ya tu sueño…el mío se esfumó.

Yo soy hija del pueblo y tú quieres una reina;

en cuanto yo me vaya me puedes reemplazar.

Nada hay que te reproche,

permite que me marche sin tristes despedidas.

Si todavía me quieres

no pidas que regrese cuando me veas volar.


Patricia Romana Bárcena Molina
México D.F.
Maestra en educación especial.
Directora del Colegio Vallarta Arboledas.


junio
2003